(Día 31 del devocional “Besos de Mariposa”)
Miguel Angel Guerra y Andres Panasiuk
Marianela entró corriendo a la cocina donde su papá
estaba discutiendo fuertemente con su madre sobre los
últimos problemas financieros de la familia. Sin quererlo,
irrumpió en el medio de la conversación y con un brillo en
los ojos, extendió sus brazos, descubrió una caja y anunció
a viva voz:
—¡Para ti, papá
—¡¿Queeé? —dijo el padre asombrado—. ¿Cómo se te
ocurre en la situación económica en la que estamos comprarme
un regalo?
—Pero papi…
—Nada de «papi» —interrumpió el padre obviamente molesto.
—¿Cuántas veces te he dicho, Marianela, que no tenemos
plata para andar derrochando?… y, encima, ¡estás malgastando
el poco papel de regalo que tenemos en casa
—Pero papi… —contestó la niña con timidez mientras su
padre abría enojado la caja de zapatos que tenía en sus manos.
—¿Y qué es esto? —preguntó desconcertado el padre—.
¡Aquí no hay nada … ¡nada … ¡y derrochaste el papel de
regalo que teniamos en casa!!!
Entonces la niña, con lágrimas en los ojos, y casi al borde del
sollozo, contestó tiernamente:
—¡Papi… no te enojes La caja no está vacía, está llena…
¡Llena de besos de mariposa que puse allí para tí
Comprendiendo entonces la situación, su padre la miró a los
ojos, la tomó en sus brazos y le dijo con todo el corazón:
—Perdóname, mi chiquita. Con lo enojado que estaba, ni
siquiera los vi. ¡Este es el mejor regalo que me han hecho en
la vida …
A partir de ese día, el papá de Marianela, tomó la costumbre
de que cada vez que la vida se le ponía difícil
o cada vez que la tristeza asomaba a su corazón, buscaba esa
caja vieja y maltratada, abría cuidadosamente su cubierta
y tomaba uno de esos besos de mariposa preciosos que le dejara allí
guardado la niña más importante del mundo.
(Nota: Un beso de mariposa se da con tus pestañas en la mejilla de tu ser querido. Que esperas para darle besos de mariposa a tus hijos???)

